Lo mío lo mío, no es el orgullo
prefiero el cinismo:
Venero este corazón de caramelo suave
concentrado de uva idéntico al natural
agridulce punzada mandibular.
Honro esta piel de confite agrietado
derretida ahora, y en la hora de tu boca
hasta mi centro mango-chamoy.
Respeto la densa lentitud de mi sangre
el diario quehacer de suavizar pensamientos,
proteger las dentaduras de quienes quiero.
Abrazo los artífices que me visten y componen
la imposibilidad de ser profunda
mi origen industrial en línea de producción.
Admito los designios de la maltodextrina:
caer de la piñata rota como único destino
y ser consumida por la fiesta como única misión.
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