lunes, 15 de enero de 2024

Rota

A veces creo estar triste
cuando en realidad estoy conmovida.
Creo llevar triste muchas tardes
cuando lo que estoy es asombrada.
Parezco estar sumergida en la tristeza
pero lo que hago es entenderme bajo el agua.

Habitamos un mar salvaje de sensaciones sin saber nombrarlas.

A veces sí estoy triste, lo normal,
pero otras estoy padeciendo los colores de la tarde.
A veces confundo la tristeza con el eco de mi derrumbe.

Me formé dos veces en la fila de la alegría,
y tengo tanta que mi cuerpo ha de enfermar para procesarla.

Si a veces lloro de la nada es por las fisuras,
si desbordo fácil es porque estoy rota.
Rota de ternura.

Proyecto de vida

Mi proyecto de vida es no hacer nada.
Voy a dejar que todo llegue a mí.

Así, cuando anciana podré decir:

Estiré las manos
despejé mi regazo
abrí mi morral
y dejé que la vida lo llenara de piedras.
Dejé a mis manos apilar esas piedras,
dejé a mi cuerpo resguardarse debajo de ellas.
Dejé que los niños me alimentaran con dulces.
Dejé a mi alma recoger algunas tablas
y dejé que mi sueño las convirtiera en cama.

Dejé el mando a mi memoria.
Dejé a mi olfato decidir el siguiente paso,
a mi corazón dirigirme los viajes
a mi aliento dictarme estas líneas sin consultarme.

No sueño nada.
Soy hija de la suerte y los rezos de Lupe.
Heredo mi porvenir a las condiciones climáticas.

Conclusión

Anoche estuve pensando en ustedes, gentes de las que alguna vez me enamoré. En común tienen que son bonitas, todas, aunque atroces. Si algo tuve con ustedes de cualquier extensión o formato, no fue por otra cosa que por su belleza. Si bien -gracias, vida- ya no les amo, sepan que siempre me van a gustar.

Caja de flores

De todo lo que quiero decirte aunque nunca lo haga planeo escribirte la mitad. De esa mitad, doblez en vertical puedo apenas exhalar  un int...