miércoles, 4 de diciembre de 2019

mensaje de nayeli

a nayeli sólo la vi sonreír de nervios o con esa sonrisa que pide disculpas por existir su papá es homosexual pero él no lo sabe ella sobrevivió al ministerio público que dijo para qué te pones con un hombre cuando fue a denunciar por segunda vez fallida al que la violó golpeó y contagio de vepeache ella sobrevivió a las amenazas de muerte que un líder comerciante del pueblo dejó en su casa para mantenerla en silencio sobre cómo quiso tocar a su hija sobrevivió al inquilino de su mamá que de niña le metió las manos sobrevivió a ansiolíticos insomnios antidepresivos cristal a la maquiladora a dos partos obligados al terror de saberse viva y única responsable de su propia salvación.

hoy nos hemos despedido
decimos lo de siempre mantener el contacto
sé que quizá no la volvamos a ver, pero nos ha dejado este mensaje que a la letra dice:

hola luchadora sabes te voy a contar algo de mi experiencia de vida seré breve yo al igual que tú sufrí violencia física psicológica sexual me sentía en un hoyo negro profundo que sentía que no podía salir pero sabes me acerqué a pedir ayuda con una psicóloga y poco a poco fui saliendo no te digo que fue fácil pero créeme que aquí estoy viva y adelante porque van a haber veces en que vas a recaer como yo lo hice pero también te vas a levantar y seguir luchando por nuestros hijos o padres. te deseo de todo corazón que superes todo lo que hayas pasado y que sigas luchando para que ni una mujer sea maltratada ni abusada. porque toda mujer debe ser respetada y amada ¡y sí se puede, somos guerreras triunfadoras porque estamos VIVAS!

Atte. nayeli <3

treintaidós años en veinticuatro casas


1. la de la calle Tagle
2. la de las escaleras de las que nunca salté
3. la de ladrillo y tirol como cuchillos
4. la que tenía pasto y columpio
5. la de la ducha que bajaba por la escalera
6. el edificio amarillo
7. la de los patos furiosos
8. la de Juanita la loca
9. la de la ventana que daba a un muro
10. la de las jeringas en el cesto del baño
11. la de la cocina desde donde escuchaba que golpeaban a una niña
12. la de mi primer esposo
13. la del tianguis infinito
14. edificio amarillo 2 o “carga tu bici hasta el último piso”
15. la del paraíso
16. la casa de Reyna
17. la casa verde
18. la de la ballena en el pasillo
19. una en la que desperté al menos una vez todas las noches
20. la del crucifijo verde que brillaba en la oscuridad
21. Donde escribo esta lista
22. La de la enredadera en el muro de piedra
23. La mártir de Chicago
24. La Maravillas

trabajo en ser como una de esas gotas


Llueve y me parece tan extraño.
No ha parado.
Llovió toda la noche. Fue como un derrumbe.
Quiero escribir.
Pero es difícil. No es como tomar un instrumento memorizar acordes, sonidos, silencios y conectarlos. O tal vez este es el tipo de escritora que soy. Pero en mi organizado plan de vida tracé un tiempo para la poesía. Y ya recuerdo que no funciona así. Que es como la convicción, o la congruencia, o elegir de qué lado estás. O como ser pez. Es no alejarse demasiado de ella, que donde estemos nos alcance su mirada, que sea la madre que no tuvimos porque nuestra madre era una niña  a cargo de otra.
Trabajo en ser como una de esas gotas.
En la humedad como en la sangre,
la misma.

negociación del duelo

Algo que se va me causa lágrimas. Sé qué es, mas no me lo he confesado porque tengo miedo. Con la puerta callada la luz cerrada y el sonido que decide mudarse de ciudad, echo de menos a mi pulmón favorito, a la envoltura de chicle de jengibre y a los guisados del nido. Una tristeza primordial. Entiendo a Amélie cuando se volvió un chorro de agua, entiendo a mi abuela cuando se le morían sus pajaritos. Será que alguien mañana se viste de azul. Será que nuestra cuenta del tiempo es regresiva. Será que al huevo le nació una grieta y habremos de decir adiós a ese tan amado y conocido cascarón.

¿Qué es poesía?

Una señora publicó que un corazón roto es poesía. Otra tía de vecino comentó que un poeta sin un corazón roto es como un bolígrafo sin tinta. Comenté: un perro muerto en la carretera también lo es. Un corazón roto. Esto lo sé porque mi colonia queda a pie de autopista. Aquí las vísceras dan los rojos al paisaje de vulcanizadoras amarillas, lesbian shows espumosos y moteles neón. Esa es mi paleta de colores para escribir

¿Tengo el corazón roto?

Caja de flores

De todo lo que quiero decirte aunque nunca lo haga planeo escribirte la mitad. De esa mitad, doblez en vertical puedo apenas exhalar  un int...