jueves, 23 de noviembre de 2023

La desconocida

La que fui está muriendo.
Me asusta esta desconocida que se me aparece debajo de cada cabello que se cae,
debajo de cada uña vieja,
asomada en los reflejos que no miro de frente.
Estoy extrañando a la que fui
pero también la estoy olvidando.
Ella tiene miedo de volverse recuerdo
hace pataletas para quedarse un rato más.
La abrazo, le canto, le digo:
yo también moriré.
La Desconocida morirá.
Y antes muertas que prisioneras de mentiras acumuladas.
Mejor vueltas a la Tierra que aferradas al mundo.
La Desconocida viene alegre, porque viene de caminar.

Ave terrestre

No eres vieja estás cansada, tal vez triste el mundo no está como para otra cosa nosotras nacimos en este corral y el sueño permitido es mudarnos a otro. A un corral más grande a la sombra de la casa del criador desde donde podremos oler la piel al fuego.

Que tu crema para rostro sea 25+ no te hace vieja. Que él salga con preparatorianas a sus 30+ no te hace vieja. La publicidad de óvulos congelados no te hace vieja. Lo único que te hará vieja son los códigos inalterables, no los de los hombres, sino los inscritos en el centro de la vida.

Te hablo desde mi implacable mechón de canas, desde mi dolor nocturno de rodillas: nadie es tan vieja para huir del corral.

Si no puedes irte para siempre, escapa mientras el granjero duerme, luego vuelve, finge comer las sobras y escúpelas cuando no mire. Esto puede costarte la vida, pero quedarte en el corral también. Entonces te acostarás pensando en la aventura del día siguiente, en el riesgo de lanzarte al otro lado de la reja, en la risa enloquecida que da correr sin rumbo y sin zapatos. Así querrás levantarte al primer rayo de sol.

Encuentra tu propio alimento y si aún te interesa la batalla contra la edad, anota con una vara en la tierra: el corazón de la juventud es la desobediencia.

Caja de flores

De todo lo que quiero decirte aunque nunca lo haga planeo escribirte la mitad. De esa mitad, doblez en vertical puedo apenas exhalar  un int...