lunes, 17 de octubre de 2022

LOCA

Cuando dejaron de caérsele las lágrimas,
comenzaron las pestañas.

Como no podía arrancarse los pensamientos
se arrancaba los cabellos.

Como quien desgarra el celofán de un regalo,
se quitaba las costras para mirarse por dentro.

Digería clavos para tolerar la incertidumbre con intestinos de acero.

Soñaba una playa que sostuviera el peso de sus huesos,
y dormida masticaba bocados de arena.

El cuerpo no habla el idioma de los exactos
sino el de las señales
el de las lunas de las uñas
el del norte de las miradas.

El cuerpo sabe y dice a dónde va,
pero no redacta un informe,
lanza destellos inoportunos y ardientes,
y en el camino deja rastros a los que llaman enfermedad.

miércoles, 12 de octubre de 2022

No tuvimos crías

No tuvimos crías
ni siquiera un gato, una planta de sombra.
Acostados en la loma, mirando la ciudad,
soñamos un poco con lo que sueñan todos
pero hacia donde ya nadie va.

Levantamos casas de un día de vida
discutimos como si veinte años juntos,
me desconocí como si para siempre.

Te fuiste.
Era quedarme o vivir,
y tan viva estoy que sigo llorando,
pues cuando miro mis manos, están llenas.

Si lo que construimos fuera un techo,
podría vivir a su refugio el resto de mis noches.

Nos faltaron algunos viernes y museos,
nos faltó un pequeño huerto,
pero al menos una certeza concebimos:

somos la posibilidad
como esos funerales que son fiestas
de soltar las armas y decir adiós en paz.

Caja de flores

De todo lo que quiero decirte aunque nunca lo haga planeo escribirte la mitad. De esa mitad, doblez en vertical puedo apenas exhalar  un int...