Llueve y me parece tan extraño.
No ha parado.
Llovió toda la noche. Fue como un derrumbe.
Quiero escribir.
Pero es difícil. No es como tomar un instrumento memorizar acordes, sonidos, silencios y conectarlos. O tal vez este es el tipo de escritora que soy. Pero en mi organizado plan de vida tracé un tiempo para la poesía. Y ya recuerdo que no funciona así. Que es como la convicción, o la congruencia, o elegir de qué lado estás. O como ser pez. Es no alejarse demasiado de ella, que donde estemos nos alcance su mirada, que sea la madre que no tuvimos porque nuestra madre era una niña a cargo de otra.
Trabajo en ser como una de esas gotas.
En la humedad como en la sangre,
la misma.
Llovió toda la noche. Fue como un derrumbe.
Quiero escribir.
Pero es difícil. No es como tomar un instrumento memorizar acordes, sonidos, silencios y conectarlos. O tal vez este es el tipo de escritora que soy. Pero en mi organizado plan de vida tracé un tiempo para la poesía. Y ya recuerdo que no funciona así. Que es como la convicción, o la congruencia, o elegir de qué lado estás. O como ser pez. Es no alejarse demasiado de ella, que donde estemos nos alcance su mirada, que sea la madre que no tuvimos porque nuestra madre era una niña a cargo de otra.
Trabajo en ser como una de esas gotas.
En la humedad como en la sangre,
la misma.
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