Que quiere ser padre, dice.
Para ejercer los lunes de cinco a siete, pienso.
¿Dormiría abrazado a una olla de agua hirviendo? Lo dudo.
¿Sabrá que las mamíferas recién paridas
y las crías recién nacidas
tienen llanto de doble filo? No creo.
¿o que sus lágrimas navajas
tienen la propiedad de cortar el oxígeno? Menos.
Como no creo que sepa que las crías
cuando caminan
comen gel antibacterial
meten los dedos en la licuadora
les sangra la nariz en el sol
se les seca la garganta con el frío. Las crías
cuando hablan
te dicen que estás gordo
que cantas feo
preguntan por qué mientes
dibujan en la pared tu contradicción. Las crías
cuando enferman
afiebran a toda la cuadra
su tos pone a retemblar las ventanas
su cólico duele más en tu cuerpo.
A una madre, a las crías, no les dices
casi seguro que llego con la leche
casi seguro que estaré en el cumpleaños
mejor no dices nada
si no quieres que vean banquetes donde hay migajas.
Dice querer casarse y tener un hijo
claro que quiere
para ejercer en horas libres, confirmo.
¿Sabrá que la cría humana es de huesos
y que requiere de una vida en la Tierra?
Le pregunté, y eso me dijo
afortunadamente no será conmigo
arrumbé esa nave hace años
y aunque pueda revivirla
para qué quiero yo un niño de otro niño.
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