Una vez escuchamos un poema
--hablaba de rebeldía--
y su corazón, rancio y marchito,
lloró junto al mío, joven y preso.
Yo ya no creía en nada,
pero quería ser poeta.
La suya era un alma vieja en un cuerpo viejo
que quería ser poeta.
Algo
un pájaro azul
un narciso violeta
algo
respiraba bajo el fango de su pecho
y esa breve burbuja
ese tallo de luz
resistiendo a la noche del tiempo
siempre me pareció más bello
que el propio viento
y el mismo sol.
(¿2017?)
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